11/08/2015

La zanahoria mágica


Imagen ilustrativa de la zanahoria
Hace muchos años un mago hechizó a una zanahoria. Al día siguiente el granjero fue a revisar sus zanahoria y noto algo raro en una de ellas, una zanahoria que se movía, también vio que tenia, patas, ojos, boca y manos. Entonces llama a su hijo Samuel, para que viera, pero cuando llegó, la zanahoria no estaba más, el niño dijo -Pá ¿tomaste algo o qué? Acá no hay ninguna zanahoria con patas- - No yo no tome, ni  hoy ni anoche, además lo vi con mis propios ojos, capaz que se habrá ido caminando-, lo buscaron y lo buscaron pero no lo encontraban.
Un día el papá del chico lo ve de nuevo, pero esta vez decidió llamar al pueblo, pero ellos tampoco veían nada. Y todos buscaron pero no encontraron nada, y todos juntos le dijeron -¿Te fumaste algo o qué? Acá no hay nada- -Pero yo sí lo vi-

Hasta que un día, por la tarde, lo vio y lo atrapó, reunió al pueblo y a su familia, en el patio de su casa, para mostrárselos que él tenía razón. Cuando lo vieron, le dijeron - Perdónanos por haberte no creído-. Pero todavía no sabían quien era el mago, de haber convertido a la zanahoria, porque una zanahoria con patas, ojos, boca y manos no se lo puede explicar.

 Así que todos empezaron a decir donde estuvieron , en la noche anterior, de que el vea la zanahoria. Cuando llegó el turno del mago dice -Yo esa noche estuve en la casa de mi papá, que queda en el Monte Gris- -¿Eso donde queda?- -Al sur del Monte Carlos - - Pero si al sur está Monte Sureño - -Si ya sé pero más al sur- -¿Y por qué no me dijiste al sur del Monte Sureño? - -Porque me equivoque- -Ahh- -¿Esta claro? yo vengo de Monte Gris- -Está bien ya entendí- Y así siguieron hablando entre el mago y el granjero. Hasta que una voz interrumpe la conversación y dice -Hijo no somos de Monte Gris, además no existe ese lugar, y admití que fuiste vos, el mago que hechizó a la zanahoria- -¿Por qué me mandas al frente pá? vos sabes que matan a los magos en una hoguera- -Ya sé, pero nunca te quise, porque te portabas muy mal y sos una mala persona, además quiero más a tu hermano- -Siempre sospeché de que querías más a mi hermano, por fin puedo saber la verdad!-

Cuando llevaron al mago hacia la hoguera, él hizo un hechizo para que todos se convirtieran en cerdos. Él todos los días comía chancho al horno o a veces a la parrilla, cuando terminó de comer a todas las personas convertidas en cerdo, empezó a comer todas las comidas de las huertas que hacían ellos, como manzanas y, muchas frutas y verduras. Cuando se terminó toda la comida era gordo y no podía moverse, ni alcanzar la varita mágica que estaba en la mesita de luz, que esta al lado de la cama, pero vio por la ventana a la zanahoria espiando, así que le gritó -¡¡¡HEY!!! ven y alcánzame la varita - la verdura entra y le contesta -¿Donde está?- -En mi mesita de luz- -Bueno ya voy- contestó la zanahoria, luego agarra la varita y se la dio, el hechicero hizo un hechizo diciendo -GORCULUNIMBUS- que es para no perder peso.

Junto a la zanahoria se fueron al Monte Sureño, el mago escondiendo a la verdura, armó una casa para vivir los dos juntos.

Finalmente vivieron los dos juntos por siempre, y el mago dejo los hechizos.

FIN

La casa embrujada

Imagen ilustrativa de la casa
Había una vez una casa embrujada donde habitaban dos fantasmas, uno era maligno y otro muy amable, cuando ellos eran seres humanos se llamaban Scott y Bob.

El circo Fernández


Imagen ilustrativa del Circo Fernández
Hace muchos años en un pueblo llamado Raquel, habitaba un circo el cual se llamaba FERNANDEZ, en él habían ocho animadores, dos eran payasos, llamados Nicolas y Raúl, ellos hacían reír al público con sus payasadas, dos monos que se llamaban Matias y Panchi, los dos animaban a la gente y eran muy chistosos, un físicoculturista llamado Mauro, él siempre entraba con algo pesado, como un auto, un camión, etcétera, era el favorito de la gente, y lo que para nosotros era pesado para él era liviano, un trapecista llamado Juan, que andaba en un monociclo por la cuerda FLOJA, un presentador que se llamaba Ramiro, el decía los turnos de quien venían, y el gerente quien era el dueño, llamado NAHUEL FERNÁNDEZ.

El gerente siempre recibía mucha plata con la cual, les pagaba a los seis, y a los monos les pagaba con banana, a él le encantaba su circo, por ser el más famoso del mundo.

Un día el gerente se enfermó de cáncer por fumar mucho tabaco, entonces cerro el circo para siempre. Unos días después Ramiro abrió el circo, pero nadie iba ya que habían perdido toda la fama. Así que volvió a cerrar las puertas.
Unos meses después murió el gerente, todo el mundo se enteró de la trágica noticia, así que en honor a él, Ramiro nuevamente abrió las puertas y una multitud entraron al circo para dejar flores a Nahuel.
Meses después Ramiro llamo a un amigo para que sea el nuevo presentador y reunió a los animadores diciéndoles que él iba a ser el nuevo gerente, al abrir las puertas, salió a pegar posters por la ciudad, avisando que el circo abrió nuevamente, ese mismo día hicieron una obra, y más de mil personas estuvieron viendo el espectáculo.

Finalmente siguieron animando al público, diez personas más se agregaron a los shows y en los cumpleaños de Nahuel, hacían los mejores espectáculos de sus vidas.

FIN

El dragón contra Casemiro

Imagen ilustrativa de Casemiro contra el Dragón
 Había una vez en un castillo donde vivían un rey llamado Ludovico, una reina llamada Mirta y sus hijos eran el príncipe Vidal, y la princesa Lucía, también convivía con ellos, un caballero llamado Lucas y su sirviente Augusto, cerca al reino existía una aldea. Y a diez kilometros del castillo, había una cueva donde vivía un dragón al que lo apodaban Lesly por una leyenda.

11/07/2015

Tomi el perro salvaje

Imagen de Tomi
Había una vez en Reconquista Santa Fe, un perro llamado Tomi, quien vivía en una casa, linda y cómoda, junto a sus dueños. Ellos eran Santiago, un niño de 12 años a quien le gustaba jugar y pasar tiempo en su computadora, Matías, un chico de 15 años a quien le fascinaban los aviones y soñaba en que algún día podría pilotear uno de ellos, Mauricio, el padres de ambos chicos quien tenía 44 años y se dedicaba a trabajar en una radio como operador y Alejandra, la madre de 38 años quien se dedicaba a ser docente y directora. A ella la ponía loca cuando el perro hacía sus necesidades dentro de la casa, se comportaba mal, se escapaba cuando veía la posibilidad de hacerlo, molestaba y rompía cosas cuando estaba nervioso.

11/06/2015

En busca de Betoven

Imagen de Betoven
Hace mucho tiempo, en la ciudad de Calchaquí, habitaba un perro llamado Betoven a quien le gustaba salir a pasear, jugar y divertirse con sus dueños Matías, Juan, Lucas y Tobías. Ellos tenían una casa del árbol cerca del centro de la ciudad, allí era donde se dedicaban a pasar sus tiempos libres jugando a las escondidas, a la embopa y al fútbol.